Oración de la mañana: Por resguardo
Señor, gracias porque eres mi escudo y mi fuerza. Tu palabra me inspira y me infunde valor, pues me promete que harás que todas las cosas obren juntas para mi bien. Como hijo tuyo, puedo llenarme de fortaleza porque, dondequiera que vaya, sé que Tú estarás conmigo.