Biblioteca de Articulos
La Palabra en Tu Vida#254: Para resistir en la prueba
Tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor. Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos. Jonás 1:15-16
DIOS todo lo puede #254: Servir a Dios con alegría
Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó. Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Jonás 4:1-2
Mujer victoriosa #253: Dejarse cambiar por Cristo
Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él. Lucas 5:13
Gladiador de Dios#253: La Sabiduría Más Alta
La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Colosenses 3:16
Orando la promesa #253: No existe nada cómo sus promesas
El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Salmos 91:1
Gotas de sabiduría #253: Con Dios siempre habrá una salida
Este Ezequías cubrió los manantiales de Gihón la de arriba, y condujo el agua hacia el occidente de la ciudad de David. Y fue prosperado Ezequías en todo lo que hizo. 2 Crónicas 32:30
La Palabra en Tu Vida# 253: Cristo es la totalidad de la verdad
Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad? Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito. Juan 18:38
DIOS todo lo puede #253: Que Andéis en Amor
Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio. 2 Juan 1:6
Mujer victoriosa #252: No olvides Su inmensa fidelidad
Y entró el rey David y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí? 2 Samuel 7:18
Gladiador de Dios#252: Señales de advertencia
Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Hebreos 2:1