He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo. Lucas 10:19
¿Alguna vez has temido servir a Jesús porque no quieres provocar una mayor oposición espiritual? Si es así, hay buenas noticias para ti. Aunque el enemigo desea frustrar el plan de Dios para tu vida, su poder es limitado. No es omnipresente ni omnipotente, y ciertamente no está a la altura de Dios. Por esta razón, prefiere llenarte de temor, haciéndote creer que lo que realmente perjudicará tu eficacia en el reino será no seguir a la multitud.
Por eso, Jesús habló a sus discípulos acerca de la autoridad que tenían sobre el enemigo y de la necesidad de no adoptar la mentalidad de este mundo mientras cumplían su misión. Como creyentes, uno de los principios más importantes que debemos aprender es que la victoria de Cristo en la cruz ha quebrantado el poder de Satanás. No tenemos por qué encogernos de miedo, sino que podemos avanzar triunfalmente contra el enemigo mientras Jesús siga siendo la fuente de nuestra fortaleza.
Así que continúa adelante en aquello para lo cual Dios te ha llamado y no tengas miedo. Obedece al Señor y deja todas las consecuencias en sus manos, porque Él te conducirá fielmente a la victoria.
Señor, ayúdame a perseverar en la oración aun cuando no vea respuestas inmediatas. Fortalece mi fe para seguir buscándote con confianza y gratitud. Enséñame a depender de ti y a recordar que estás obrando incluso cuando no puedo verlo. Que nunca me canse de acudir a tu presencia y esperar en tu perfecta voluntad. En el nombre de Jesús, amén.