Follow Us

Orando la promesa #68: La tentación del miedo

Orando la promesa #68: La tentación del miedo

El que guarda el mandamiento guarda su alma; Mas el que menosprecia sus caminos morirá. Proverbios 19:16

¿Has pensado alguna vez cómo utilizó la serpiente el miedo para tentar a Eva? Lo hizo plantando en su mente la semilla de la duda sobre las intenciones y el carácter del Señor. Tuvieron que surgir preguntas en su mente tras su interacción con tal engañadora. Quizá se preguntó ¿Es posible que Dios me esté ocultando algo? ¿Por qué no quiere que sea como Él, que conozca el bien y el mal? Este árbol parece estar bien; no tiene sentido que no pueda comer algo de este fruto. ¿Qué me oculta?

El resultado fue que Eva empezó a desconfiar de la orden del Padre y temió perderse la oportunidad de llegar a ser “como Dios” (Génesis 3:5). Así que extendió la mano y cogió el fruto del único árbol de todo el jardín que le estaba prohibido.

Lo mismo nos ocurre a nosotros. Al fin y al cabo, ¿no son ésas algunas algunas de las preguntas que podemos hacernos en un momento de dificultad, o en una prueba que desafíe los planes que inicialmente nos habíamos trazado? ¿Por qué ha permitido el Señor que me ocurra esto? ¿Por qué no me concede los deseos de mi corazón? ¿Conseguiré alguna vez lo que quiero? Nos preocupa no recibir lo que anhelamos, así que nos precipitamos y lo tomamos para nosotros. Y, como Adán y Eva, nos encontramos peor: heridos, separados del verdadero deseo de nuestro corazón y con una pena más profunda de lo que podíamos imaginar.

Hermana y hermano, no cometas ese error. Los mandatos de Dios son por tu bien; si te prohíbe realizar alguna actividad, si cambia el rumbo que llevas, a otro que te resulta sorpresivo, no dudes de que es para mantenerte a salvo. Él ve mucho más allá de lo que haces. Así que confía en que Él no te impide nada, excepto el desastre. Acepta Sus órdenes y vive la paz y la plenitud que Él desea entregarte, aún en medio de las adversidades de la vida.

Padre, confieso que temo lo desconocido: qué cosas buenas puedo perderme. Pero Señor, sé que Tú eres bueno y me proteges del mal. Ayúdame a obedecerte en todo momento, para asi recibir Tu paz, Tu cuidado y Tu dirección. En El Nombre de Jesús, Amén.

Comments

Comentarios

Confía en DIOS 

"Se feliz, porque la piedra nunca es tan grande si confías en Dios, porque las injusticias acaban pagándose, porque el dolor se supera, porque el coraje te levanta, porque el miedo te fortalece, porque los errores te hacen aprender y porque nadie es perfecto. DIOS hoy, camina contigo. Feliz Día."

PARA RECIBIR NUESTRO MENSAJE CORTO DEL DÍA EN TU CELULAR, DESCARGA NUESTRA APLICACIÓN ANDROID.
DESCARGAR APLICACION
close-link