Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Éxodo 14:13
Cuando te encuentres sin salida y sin saber hacia dónde ir, recuerda que hay un propósito en esa situación. Dios está a punto de obrar para liberarte. Así ocurrió con el pueblo de Israel cuando acampaban junto al Mar Rojo. Los egipcios los perseguían con todo su ejército, y parecía que no había escapatoria. No podían avanzar ni retroceder.
Pero en ese momento, Dios les dio una instrucción clara: permanezcan firmes y vean Su salvación.
Este mismo principio aplica para tu vida cuando enfrentas dificultades abrumadoras. Tal vez sientas que no puedes avanzar, ni retroceder, ni encontrar una solución. ¿Qué hacer entonces? Permanecer firme, recordar las obras poderosas de Dios y confiar en Él.
El Señor abrió un camino donde no lo había, formando un corredor en medio del mar para que Su pueblo pasara. Y el mismo Dios soberano puede hacer lo mismo por ti. Él no tiene dificultad en abrir caminos imposibles.
Mantén tus ojos en Él y espera con confianza. En el momento indicado, Él abrirá el camino delante de ti. Y cuando lo haga, avanza con fe.
Padre, cuando me sienta atrapado y sin salida, ayúdame a recordar que Tú estás en control. Enséñame a permanecer firme, confiar en Tu poder y esperar en Tu tiempo perfecto. Abre caminos donde no los hay y guíame con Tu mano fiel. Hoy decido poner mis ojos en Ti y caminar con fe. En El Nombre de Jesús, Amén.