Follow Us

Mujer victoriosa #58: En Ti Mi Refugio

Mujer victoriosa #58: En Ti Mi Refugio

“Respóndeme pronto, oh Jehová, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma. Líbrame de mis enemigos, oh Jehová; En ti me refugio. Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud” (Salmos 143:7-10)

Son numerosas las formas de comunicación con las que contamos el día de hoy. Probablemente muy pocos imaginaron que en tan corto tiempo la tecnología avanzara tan rápido al punto de instantáneamente saber si alguien ha leído uno de nuestros mensajes o si se encuentra escribiendo uno. Esto ha ocasionado en nosotros una especie de apuro, de tensión y necesidad rápida de respuesta que muchas veces podemos trasladar a nuestra fe.

En ocasiones, podríamos tener la percepción de que El Señor nos ha abandonado, porque sentimos que no responde inmediatamente a nuestras oraciones. A menudo podemos sentir como el salmista “Respóndeme pronto, oh Jehová, porque desmaya mi espíritu; No escondas de mí tu rostro” y pensar que la demora es más larga de lo que merecemos, por la situación en la que nos encontramos.

Sin embargo, una de las cosas que mueve la transformación del Señor en nosotros para ganar una fe creciente, es el cultivo de la paciencia. Ante la ira de Saúl, David pasó muchos años huyendo de este, y esperando ser coronado rey escribió: “Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.” (Salmos 27:14) Asimismo dio cuenta de la respuesta que en sus tiempos el Señor le otorgó: “Pacientemente esperé a Jehová…Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. y enderezó mis pasos”. (Salmos 40:1-2). La valiosa espera de David en el Señor, lo convirtió en varón conforme a su corazón (Hechos 13:22)

De esta manera, la palabra de Dios nos exhorta a no frustrarnos por el aparente retraso de su repuesta. No debemos pasar por alto que El Señor desea desarrollar en nosotros la perseverancia y con ello la fe necesaria para seguirlo y servirle con gratitud y fidelidad.

Recuerda: La paciencia empieza por entender que los tiempos de Dios son más perfectos que los nuestros.

Señor, te pido serenidad para dejar mis oraciones a la voluntad de tus tiempos y propósitos. Cultiva en mi el don de la paciencia para esperar por Tí, sabiendo que sólo tu mano restauradora traerá paz a mi alma y engrandecerá cada día la perseverancia de mi fe. En EL Nombre de Jesús, Amén.

Comments

Comentarios

Confía en DIOS 

"Se feliz, porque la piedra nunca es tan grande si confías en Dios, porque las injusticias acaban pagándose, porque el dolor se supera, porque el coraje te levanta, porque el miedo te fortalece, porque los errores te hacen aprender y porque nadie es perfecto. DIOS hoy, camina contigo. Feliz Día."

PARA RECIBIR NUESTRO MENSAJE CORTO DEL DÍA EN TU CELULAR, DESCARGA NUESTRA APLICACIÓN ANDROID.
DESCARGAR APLICACION
close-link