Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. Y los ojos de ellos fueron abiertos. Mateo 9:28-30
¿Sientes que tu vida o tu relación con Jesús carecen de algo? Esta es una realidad para muchos creyentes hoy: no están viviendo a la altura del potencial que Dios les ha dado.
Atrapados por preocupaciones, distracciones o dudas, muchos evitan dar el paso de fe que Dios les está pidiendo. Se conforman con una vida espiritual cómoda, sin experimentar la plenitud que el Señor desea para ellos.
Pero no tiene que ser así.
Hoy es un buen momento para preguntarte con honestidad: ¿Estoy viviendo conforme al propósito que Dios tiene para mí? ¿Estoy aprovechando los recursos espirituales que Él me ha dado? ¿Estoy dispuesto a confiar completamente en Él?
Dios te llama a una vida de fe, una vida rendida totalmente a Su voluntad. Cuando abres tu corazón y decides confiar en Sus promesas, comienzas a experimentar Su poder y Su plenitud.
Porque eso es exactamente lo que tu alma anhela: una vida completamente rendida a Dios.
Señor, hoy decido rendir mi vida completamente a Ti, y que sea Tu mano la que me dirija por todos los lugares que ande y me sostenga en todas las pruebas que deba afrontar, siempre para Tu mayor gloria. Perdóname si he vivido limitado por el temor o la duda. Ayúdame a confiar en Tus promesas y a caminar por fe cada día. Lléname de Tu poder y guíame a vivir conforme a Tu propósito. En El Nombre de Jesús, Amén.