Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Josué 1:8
Es muy fácil que el pecado se infiltre silenciosamente en nuestras vidas, especialmente en esta era tecnológica en la que vivimos. Con un solo clic, podemos ver cualquier cosa que deseemos. Podemos investigar sobre cualquier tema y tener, al instante, una biblioteca entera de recursos a nuestra disposición.
Lamentablemente, esta tecnología también tiene un lado oscuro. Una frase que se ha vuelto muy popular en el mundo de la informática y en los últimos años es: «si entra basura, sale basura». Con otro simple clic, podemos permitir que entren a nuestra mente imágenes e ideas que, en el fondo, sabemos muy bien que no deberíamos tolerar.
Josué 1:8 nos ofrece una solución clara para enfrentar cualquier tentación que se cruce en nuestro camino. Así como la Biblia es tan relevante hoy como en el momento en que fue inspirada, podemos aferrarnos a sus enseñanzas para mantenernos firmes en nuestro caminar cristiano. Cuando llenamos nuestra mente con la Palabra de Dios, no quedará espacio —ni deseo— para llenarla con la basura que ofrece este mundo. Como bien señala este versículo, ¡solo entonces prosperaremos y tendremos éxito en todo lo que emprendamos!
¡Demos gracias al Señor por el invaluable regalo de su Santa Palabra!
“No me dejes caer en tentación, sino líbrame del mal”. Señor, siembra estas palabras en lo más profundo de mi corazón, y permite que tu Santa Palabra, la Biblia, sea siempre la brújula que guíe mis pasos, y la luz que alumbre mi camino de forma que todo aquello que emprenda, tenga el objetivo de glorificarte y de seguir tu Perfecta Voluntad. En El Nombre de Jesús, Amén.