Oh Jehová Dios nuestro, líbranos ahora de su mano, para que todos los reinos de la tierra sepan que solo Tú, Jehová, eres Dios. 2 Reyes 19:19
¿Sabías que puedes estar exactamente en el centro de la voluntad de Dios y aun así enfrentar grandes obstáculos? La presencia de dificultades no significa que Dios esté descontento contigo ni que hayas fallado. Tampoco indica que Su amor haya disminuido. Muchas veces, los desafíos forman parte del proceso que Él utiliza para fortalecer tu fe y profundizar tu relación con Él.
Cuando respondes correctamente a las pruebas, tu confianza en Dios crece y tu carácter es transformado. Él usa cada obstáculo como una oportunidad para mostrar Su poder y fidelidad en tu vida. Lo que parece una barrera puede convertirse en el escenario donde Dios manifiesta Su gloria.
No es momento de rendirse ni de ceder al temor. En lugar de eso, fija tu mirada en Jesús y permanece firme en la fe. Confía en que Él está en control absoluto de todo lo que sucede. No es tu responsabilidad remover cada obstáculo, sino confiar en Aquel que tiene el poder para hacerlo.
Dios es quien pelea por ti. Y cuando Él interviene, no queda duda de que la victoria viene de Su mano. Mantente firme, sigue adelante y permite que Él haga lo imposible en tu vida.
Señor, gracias porque aun en medio de los obstáculos Tú estás obrando con propósito perfecto en mi vida. Hoy decido confiar en Ti y no dejarme vencer por el temor ni la incertidumbre. Fortalece mi fe para permanecer firme en cada prueba y ayúdame a fijar mis ojos en Ti en todo momento. Enséñame a depender de Tu poder y no de mis propias fuerzas. Declaro que Tú peleas por mí y que en Ti tengo la victoria. Confío en Tu fidelidad y en Tu amor constante En El Nombre de Jesús, Amén.