Todas las cosas en común Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. Hechos 4:32-33
¿Ha estado la verdad de la Palabra de Dios acompañada por la manifestación de Su poder en tu vida? A menudo pensamos en milagros visibles como sanidades extraordinarias, pero el Señor también obra de maneras profundas y transformadoras en lo cotidiano. Cambiar hábitos, restaurar el carácter y vencer el pecado son evidencias poderosas de Su obra en nosotros.
Dios desea exhibir Su poder en tu vida no solo para tu beneficio personal, sino como testimonio para otros. Cuando permites que Él transforme tus actitudes, tus palabras y tus acciones, estás mostrando al mundo que Cristo vive en ti. Ese cambio interno es tan significativo como cualquier milagro visible.
El poder de Dios se manifiesta principalmente para que otros lleguen a conocerlo. Tu vida puede ser un canal de Su gracia y verdad para quienes aún no han experimentado Su amor. Él obra de maneras sobrenaturales en quienes se rinden a Él, formando un testimonio vivo de Su presencia.
Permite que Dios te use como una expresión de Su vida, de Su amor y de Su poder. Él anhela manifestarse a través de ti de maneras que impacten a quienes te rodean.
Señor, gracias porque Tu obra en mi vida es real y transformadora. Hoy te pido que manifiestes Tu poder en mí, no solo en lo visible, sino en lo profundo de mi corazón. Cambia mis actitudes, purifica mis pensamientos y guíame a vivir conforme a Tu voluntad. Haz de mi vida un testimonio vivo de Tu gracia y verdad para quienes me rodean. Úsame como instrumento de Tu amor y permite que otros puedan conocerte a través de mí. Me rindo a Ti y confío en Tu poder transformador En El Nombre de Jesús, Amén.