imagen

3 Razones para confiar en Dios ante nuestros problemas.

Creer en Él y no “en nuestra propia prudencia”

Jeremías escribió una vez, Así ha dicho Jehová: “Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová” (Jeremías 17:5) Podemos confiar en Dios para que nos de la fuerza necesaria para superar cada obstáculo, orar porque sus planes para nosotros se cumplan y buscar consejo en las escrituras a través del estudio de las mismas. El punto principal a la luz de la palabra es “Fíate de Jehová de todo tu corazón” (Proverbios 3:5), Y no te apoyes en tu propia prudencia.” Porque “El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado.” (Proverbios 28:26)

Buscar su sabiduría

Siempre es acertado pedirle al Señor, mediante la oración, que nos dote de la sabiduría necesaria para tomar las mejores y más importantes decisiones que se presenten en nuestra vida. Esto fue lo que Santiago quiso decir cuando escribió: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” (Santiago 1:5) El Rey Salomón también pidió sabiduría a Dios y le fue dada en su fe por confiar en Él y seguirlo:  Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti.” (2 Crónicas 11-12)

Dejar Actuar al Señor.

Existen momentos en los que debemos reposar en el Señor nuestras cargas con la confianza de que Él nos fortalecerá para sobrellevarlas. En 1 Pedro 5:7, se nos exhorta a  echar “ toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”. A pesar de sonar fácil, no lo es, porque el sentimiento de angustia e inseguridad ante un problema, nos hace pensar más en ese problema y nos resulta difícil desprendernos de todo lo que el implica. Sin embargo, en ese momento, es justamente necesario no estar ansiosos o afanosos “sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” (Filipenses 4:6) Recuerda que también hay sabiduría en reconocer cuando en nuestro tiempo de acción y cuando es momento de la acción de Dios.

Conclusión

Cuando confiamos en Dios y en su sabiduría, cuando lo buscamos en el estudio profundo de las escrituras y nos comunicamos con Él a partir de la oración en fe, podemos estar seguros de que el Señor obrará en nuestra vida, para que dentro de los tiempos que el disponga, obtengamos los resultados que esperamos.

Comments

Comentarios